Uno de los cambios más relevantes introducidos por la Ley 2466 de 2025 consistió en la modificación y adición de nuevos parágrafos del artículo 46 del Código Sustantivo del Trabajo, el cual dispone lo siguiente:
“El contrato a término fijo no podrá renovarse indefinidamente, sin embargo, podrán considerarse los siguientes tipos de prórrogas:
Prórroga pactada. Cuando el contrato de trabajo se celebre por un término inferior a un (1) año, las partes, mediante acuerdo escrito, podrán prorrogar el número de veces que estimen conveniente; sin embargo, después de la cuarta prórroga, el contrato no podrá renovarse por un período inferior a un (1) año. En ningún caso podrá superarse el término máximo de cuatro (4) años previsto en este artículo, para los casos de contratos vigentes este límite máximo se contabilizará a partir de la entrada en vigencia de esta ley.
Prórroga automática. Si con treinta (30) días de antelación al vencimiento del plazo pactado o su prórroga, ninguna de las partes manifestare su intención de terminar el contrato, este se entenderá renovado por un término igual al inicialmente pactado o al de su prórroga, según sea el caso, sin que pueda superarse el límite máximo de cuatro (4) años previsto en este artículo. Esta misma regla aplicará a los contratos celebrados por un término inferior a un (1) año, pero en este caso la cuarta prórroga automática será por un período de un (1) año.”
Este cambio presenta dos tipos de prórrogas: la pactada y la automática, siempre dentro del límite global de cuatro (4) años. No limitando el contrato por el número de prórrogas en sí mismas, sino por el tiempo total acumulado, que en ningún caso puede superar el límite temporal establecido.
Prórroga automática: Ocurre si con treinta (30) días de antelación al vencimiento del plazo o de su prórroga, ninguna de las partes manifiesta su intención de terminar el contrato. Si el contrato inicial fue por un término inferior a un (1) año, y opera la prórroga automática en las primeras tres ocasiones por el término pactado, la cuarta prórroga automática y las subsiguientes deberán ser por un periodo no inferior a un (1) año, hasta completar el límite máximo de cuatro (4) años.
Ejemplo:
- Supongamos que tenemos un contrato a término fijo inferior a un año celebrado del 02 de enero de 2026 al 01 de abril de 2026, es decir, con una duración inicial de tres (3) meses.
- Si ninguna de las partes manifiesta su intención de dar por terminado el contrato antes del 01 de marzo de 2026 (30 días antes del vencimiento), el contrato se prorrogará automáticamente en los siguientes términos:
- 1ra prórroga automática: del 02 de abril de 2026 al 01 de julio de 2026.
- 2da prórroga automática: del 02 de julio de 2026 al 01 de octubre de 2026.
- 3ra prórroga automática: del 02 de octubre de 2026 al 01 de enero de 2027.
- En este escenario, si nuevamente no se da un preaviso oportuno, la cuarta prórroga automática ya no podrá ser por otros tres meses, sino que deberá extenderse por un periodo no inferior a un (1) año, esto es del 02 de enero de 2027 al 01 de enero del 2028.
A partir de allí, el contrato continuará vigente bajo la modalidad a término fijo hasta completar el límite máximo de cuatro (4) años, momento en el cual cambiará automáticamente a término indefinido.
Prórroga pactada: Ahora bien, este tipo de prórroga requiere manifestación expresa de voluntad, acuerdo mutuo y constancia escrita entre el empleador y el trabajador.
La Ley 2466 de 2025 permite que los contratos a término fijo inferiores a un (1) año sean prorrogados libremente hasta cuatro (4) veces mediante acuerdo escrito, antes de que una quinta (5) prórroga deba realizarse por un término no inferior a un (1) año, siempre dentro del límite global, ya mencionado de cuatro (4) años.
Ejemplo: Imaginemos el mismo contrato a término fijo inferior a un (1) año, celebrado entre el 02 de enero de 2026 al 01 de abril de 2026, es decir, por el mismo término inicial de tres (3) meses. Pero esta vez, antes del vencimiento del contrato, las partes acuerdan expresamente y por escrito las siguientes prórrogas:
- 1ra prórroga pactada: del 02 de abril de 2026 al 01 de agosto de 2026 (4 meses)
- 2da prórroga pactada: del 02 de agosto de 2026 al 01 de noviembre de 2026 (3 meses)
- 3ra prórroga pactada: del 02 de noviembre de 2026 al 01 de mayo de 2027 (6 meses)
- 4ta prórroga pactada: del 02 de mayo de 2027 al 01 de julio de 2027 (2 meses)
Cumplidas estas cuatro (4) prórrogas pactadas, una eventual quinta renovación sólo podrá efectuarse por un término no inferior a un (1) año.
Sin embargo, surge un punto de debate jurídico relevante ¿hasta qué punto puede pactarse una prórroga consensuada sin afectar los derechos del trabajador ni desnaturalizar la estabilidad laboral?
Mientras la prórroga automática exige un preaviso de 30 días, la Ley 2466 de 2025 no establece un término mínimo de antelación para pactar la prórroga escrita, no obstante, desde una perspectiva de buena fe contractual y de protección al trabajador, resulta jurídicamente recomendable interpretar que la prórroga pactada también debe acordarse con una antelación razonable, idealmente antes de los 30 días de preaviso que harían operar la prórroga automática, para no llegar a desconocer un hecho jurídico consumado.
Ya que, desde nuestra perspectiva pactar una prórroga consensuada de manera tardía, justo después de que haya transcurrido el término de preaviso de 30 días, o estratégicamente antes de la cuarta prórroga automática por un año, podría fácilmente ser interpretado como una actuación contraria al principio de buena fe y como un intento de utilizar la figura consensual para evadir la consolidación de una mayor estabilidad laboral.
En conclusión, la prórroga pactada constituye una oportunidad valiosa, ya que, permite a las partes mediante acuerdo escrito evitar que la cuarta prórroga automática de contratos cortos se conviertan obligatoriamente en un periodo de un (1) año, dotando de flexibilidad a la gestión contractual.
Sin embargo, esta flexibilidad debe manejarse con extrema cautela. Si bien la norma no exige un preaviso para la prórroga consensuada, el empleador está obligado a observar los principios de buena fe y estabilidad del trabajador. Pactar una prórroga consensuada después de vencido el preaviso de 30 días, pero convenientemente antes de la cuarta renovación por un año, podría ser interpretado por los jueces laborales como un intento de desmejorar la estabilidad, invalidando el “mutuo acuerdo” y exponiendo al empleador a riesgos jurídicos.
La aplicación exitosa de estos cambios requiere una gestión transparente y responsable, utilizando las nuevas prórrogas para satisfacer necesidades objetivas y no para evadir la estabilidad que la norma busca proteger.

